La cartola dice qué pagaste. No qué te está pasando.
En Chile la vida financiera pasa por cuotas, suscripciones que suben calladas y cargos que nadie revisa. Los bancos entregan un PDF; entenderlo corre por tu cuenta.
IRMA existe para cerrar esa brecha: convierte el documento que ya tienes en respuestas accionables — sin conectar tus claves bancarias, sin scraping, sin humo.
Del PDF del banco a decisiones, en cuatro pasos.
1 · Lee tu cartola
Parsers deterministas para BCI (PDF y Excel), Santander y BancoEstado, con manejo de PDFs protegidos y validación de formato antes de procesar.
2 · Ordena con criterio chileno
Cada movimiento se normaliza a un modelo transaccional local: comercios, canales (compra, giro, transferencia), reversas y duplicados reconciliados, taxonomía de categorías hecha para Chile.
3 · Detecta lo que se repite
Cuotas con su avance real (“3 de 12”), suscripciones y cargos recurrentes con nivel de confianza — lo que se te está yendo todos los meses, visible de una vez.
4 · Responde con evidencia
Le preguntas por chat o por voz y responde citando los movimientos exactos en que se basa. Si no tiene el dato, lo dice — la política es no inventar.
Cuotas y suscripciones, detectadas solas.
Copec quincenal, Netflix mensual, la cuota 3 de 12 de la tele: IRMA reconoce los patrones de pago chilenos, les asigna un nivel de confianza y arma tu calendario de compromisos de los próximos 30 días.
El resultado: sabes cuánto de tu mes ya está comprometido antes de gastarlo — y ninguna suscripción vuelve a subir callada.
Determinismo primero, IA después.
La regla de diseño de IRMA: todo lo que puede resolverse con reglas verificables (parsing, dedupe, cuotas) se resuelve con reglas. La IA entra donde aporta de verdad — lenguaje, contexto, explicación — y siempre anclada a los datos.
Multi-tenant de verdad
Cada fila de datos está protegida por Row Level Security a nivel de base de datos y cada endpoint verifica la identidad del usuario. El aislamiento no depende de que el código “se acuerde”: lo impone la base.
Operada como software financiero
Antes de esta versión pasamos IRMA por una auditoría interna de seguridad y producto de 97 hallazgos — y los cerramos. Autenticación en cada ruta, límites de uso en la IA, archivos validados antes de tocarlos, infraestructura propia endurecida.
Privacidad por diseño
IRMA no pide tus claves bancarias ni se conecta a tu banco: trabaja sobre el documento que tú decides subir. Tus datos viven en tu cuenta, aislados, y las respuestas de la IA se limitan a ellos.